lunes, 14 de enero de 2019

La Racionalidad del Desprestigio Político

Nicolas Cachanosky explica por qué es racional para los propios políticos (los malos e interesados) el propio desprestigio político. 

El mundo político suele estar rodeado de un aura de desprestigio. Una nube de corrupción (moral) suele rodear a no pocos partidos políticos. El kirchnerismo es quizás un caso extremo de este problema. Incluso luego de dejar el poder, este movimiento político no ha siquiera intentado limpiar su imagen. Este comportamiento no es necesariamente irracional, se puede ver como un comportamiento orientado a proteger su rent seeking.

Protegiendo al grupo

Pensemos en un partido político como un grupo de bandidos a la Mancur Olson. En la medida que el objetivo del partido político sea extraer rentas (como tantos casos ilustran Acemoglu y Robinson (2013) en Why Nations Fail?), entonces los miembros del partido político tienen interés en que los otros miembros sean team players.
El problema es que los honestos pueden poner trabas al proyecto rent seeking(por ejemplo con denuncias, etc.) El aura de desprestigio y corrupción asociada al grupo político funciona como mecanismo para separar a los honestos de los rent seekers. Los honestos no desean manchar su nombre entrando en política, los políticos no desean que estos se mezclen en sus filas. Es, en definitiva, en interés de los rent seekers mantener un aura de desprestigio.

Protegiéndose del grupo

Dado que el grupo de rent seekers está poblado con individuos de baja credibilidad moral y lealtad, el líder del grupo necesita mantener a los honestos fuera, pero también protegerse de sus propios colegas.
Un mecanismo de defensa del líder consiste en desprestigiar aún más a los miembros de su grupo. Por ejemplo, requerirle a un Jefe de Gabinete que diga y defienda públicamente que en Argentina hay menos pobres que en Alemania. Dicha afirmación es obviamente falsa para la población en general. Este requerimiento no sólo funciona como una prueba de lealtad, sino que vuelve a dicho individuo indeseable a los ojos de otros candidatos que aún deben enfrentar un proceso electoral. Al ser quemada políticamente, esta persona ya no tiene incentivos a traicionar al líder, dado que de hundirse el barco ya no tiene la opción de saltar a otra alternativa.
Los casos de nepotismo responden a incentivos similares. El líder necesita rodearse de personas en las que puede confiar que no lo van a traicionar. Miembros de la familia suelen cumplir este requisito más que otros rent seekers.

El efecto que se genera es que al mundo político se suman (1) rent seekers o (2) personas a las que no les importa el stigma de ese mundo o están dispuestas a pagar el costo personal de intentar producir un cambio.

Dado estos incentivos, es poco probable que la política se cambie a sí misma. De allí la necesidad de un sólido marco republicano con una justicia independiente. 

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