Fernando Cano muestra las consecuencias y efectos de la ley Rider aprobada por el Gobierno (PSOE y Unidas Podemos) en colaboración con los sindicatos, que es de todo menos favorable para el empleo, los consumidores, las empresas implicadas (tanto las plataformas digitales como las empresa que les contrataban) y un gran porcentaje mayoritario de los trabajadores implicados directamente.
Es lo que sucede cuando se entromete un tercero sobre la libertad de las partes implicadas. Los burócratas y sindicatos que no representa a dichas partes imponen unas reglas arbitrarias que no quieren las partes involucradas y han rechazado todas las propuestas del sector del reparto de comida a domicilio. Pero "todo es por su bien"...
La regulación mata la innovación, la libertad y el emprendimiento, perjudicando a los consumidores, al empleo y a la generación de valor y riqueza.
Pero los regresistas y conservadores económicos se hacen llamar "progresistas" torpedeando toda iniciativa en economía digital, emprendedora e innovadora en apoyo de todos los lobbies implantados y que impiden la libre competencia y la libre elección de los consumidores (como se puede comprobar con cada avance disruptivo, sean Uber y Cabify ante el taxi, AirBnB ante los hoteles...)
Pero, claro, el burócrata nunca sufre ni padece las consecuencias de sus actos, al contrario, vive de ellas, legitimándole...