domingo, 23 de mayo de 2021

Tras todo un papado haciendo propaganda de izquierdas, Francisco I alerta ahora de las "ideologías"

El siguiente artículo expone el cinismo del papa Francisco I, que alerta ahora de los peligros de las "ideologías", cuando no pierde un solo minuto en cada intervención, encíclica o reunión con líderes políticos para hacer propaganda ideológica y política...

Artículo de Libertad Digital: 



Francisco I esta semana en Roma. | EFE





Si algo ha caracterizado el papado de Francisco I ha sido su permanente alineamiento con posturas de contenido marcadamente político y, siempre, en sintonía o connivencia con lo peor de la izquierda mundial.

Sin embargo, este domingo el Papa ha dado un sorprendente giro al señalar que la Iglesia es una "organización humana" y alertar de los peligros de las "ideologías", pidiendo a los fieles que superen las percepciones que la dividen entre "conservadores" y "progresistas" o entre "tradicionalistas" e "innovadores".

"Si escuchamos al Espíritu, no nos centraremos en conservadores y progresistas, tradicionalistas e innovadores, derecha e izquierda. Si estos son los criterios, quiere decir que en la Iglesia se olvida el Espíritu", ha dicho el Sumo Pontífice durante la homilía en la misa de Pentecostés que ha celebrado ante cerca de 1.000 personas en la Basílica Vaticana, según informa Europa Press.

Un papado de extrema izquierda

Este repentino alejamiento de las ideologías sería lo normal en cualquier líder religioso, pero resulta más que llamativo en Francisco I, ya que el sucesor de Benedicto XVI ha mantenido desde los inicios de su papado una línea claramente de izquierdas, con numerosas menciones ideológicas, gestos vergonzantes y críticas permanentes al liberalismo, la empresa y el mercado.

Estas críticas no se han limitado a homilías o declaraciones ante la prensa. Incluso en alguna de sus encíclicas, como la Laudatio Si', con la excusa de la ecología defendía un gobierno mundial furibundamente intervencionista, el sueño de toda la izquierda del planeta. Algo parecido a lo que hizo en una exhortación apostólica en la que cargaba virulentamente contra el "mercado libre, la globalización, el crecimiento económico o el consumo", llegando a hablar del capitalismo como una "economía que mata". Y como no hay dos sin tres, volvió a hacerlo en su última encíclica, Fratelli Tutti, publicada el año pasado.

No obstante, quizá ha sido en sus apariciones en la prensa cuando más ha cargado las tintas contra todo lo que no sonase a extrema izquierda. Por ejemplo, en una extensa y polémica entrevista en El País, en la que volvió a decir que "el liberalismo mata" para deleite de lo peor de la izquierda española.

Los gestos: lo peor y con los peores

Pero probablemente lo más izquierdista y lamentable del pontificado de Francisco I han sido los gestos que ha tenido con las peores figuras de la izquierda mundial, algunos más bien anecdóticos, como aceptar un cristo crucificado de la hoz y el martillo que le entregó Evo Morales.

Otros, sin embargo, con un profundo calado político, como la visita que hizo a Cuba, en la que rechazó reunirse con la disidencia y, encima, visitó en su propia casa a un ya retirado Fidel Castro.

Algo similar a lo que el Papa ha hecho con Venezuela: allí no sólo le dio la espalda a una oposición que pidió su intervención frente al régimen, sino que ha llegado a recibir a Nicolás Maduro en uno de los peores momentos de represión de la dictadura bolivariana.


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