martes, 29 de noviembre de 2011

El emperador se está preparando para impagar sus deudas. (Política, Economía. 442)

Artículo de Marc Garrigasait sobre la historia de las quiebras de los Estados y las soluciones que emplena para impagar:

"El emperador y todo su equipo de consejeros económicos llevan cuatro años meditando cómo conseguir una formula que les permita no tener que asumir sus deudas ante sus acreedores. No es nada sencillo, tiene que ser una fórmula, una combinación tal, que los acreedores no se den cuenta de que, en realidad, les están impagando lentamente sus deudas. En caso de no encontrarla, deberán aplicar la solución dura, impagar directamente. Después de muchos años de excesos en sus gastos, pero, sobretodo, de inversiones fallidas financiadas con deuda, la corte del emperador ya sabe hace años que sus ingresos corrientes no permiten pagar sus deudas y que sus activos, además de ilíquidos, no pueden cubrir la enorme carga contraída.


Como repite continuamente Kenneth Rogoff, para mí la mayor autoridad mundial en crisis económicas, que estuvo recientemente por Madrid, los impagos o quiebras o “defaults”, termino anglosajón, de la deuda soberana o deuda externa son la “norma”, no la “excepción” en la historia aunque a nosotros nos parezca un acontecimiento muy raro y catastrófico. Y ha sido la norma habitual en los países latinoamericanos y asiáticos, pero también en los países europeos.



 En cuatro ocasiones desde el año 1800 hasta la actualidad, la mitad de los países del mundo han estado en “default” todos al mismo tiempo, sin poder afrontar sus deudas. Como podéis ver en el gráfico de Rogoff y Reinhart, del 1830 al 1840, entre un 40% y 50% de todos los países del mundo estuvieron quebrados, también en 1880 y del 1935 al 1950. Y más recientemente, en los años 80 y 90, con los “defaults” de los países emergentes como los países latinoamericanos y asiáticos.


Es cierto que la mayoría de los episodios coinciden con guerras, aunque quizás podríamos concluir que las guerras las provocan las deudas.

También es cierto que habitualmente estos “defaults” que afectaban a muchos países, en términos del peso económico sobre la riqueza mundial no solían ser superiores al 10%-15% de los ingresos mundiales (ver el segundo gráfico de Rogoff y Reinhart). Únicamente en la II Guerra Mundial el total de “defaults” alcanzó a países que suponían nada menos que la tercera parte de la riqueza mundial.


En mi opinión, la situación actual es única, ya que no creo haya existido en muchos siglos de historia económica, un momento en que casi todas las 10 mayores economías del mundo se encuentran con graves problemas económicos sincronizadamente, lo que complica cualquier solución


A mediados del siglo XVI con el reinado de Felipe II, el reino de España hizo “default” hasta 4 veces, en 1557, 1560, 1575 y 1596, perjudicando gravemente a los financiadores de la época, la familia alemana de los Fuggers, la familia de banqueros de la época de los Ausburgos. Uno de los Fuggers, Jacob que en 1519 financió la llegada al trono del rey español Carlos I. Esta deuda estaba garantizada con las minas de oro, de plata y de sal y por los impuestos recaudados en Castilla. Felipe II, nada mas coronarse rey y por culpa de las enormes deudas de su padre Carlos I, se declaró en bancarrota en 1557, fue la primera de la historia en que un país la declaraba y abrió al camino a la declaración de suspensión de pagos de Francia en 1558 y de Portugal en 1960. La situación de entonces como veréis aquí tiene ciertas similitudes con la actual. Quién más perdió entonces fueron los Fugger, al no pagarles el Reino de España al menos la mitad de sus deudas.




Una interesante conclusión del gran libro de Rogoff es que los “defaults” de países desde 1900 hasta el año 2006, han estado siempre acompañados de altas tasa de inflación, superiores al 20%. Algunas veces primero llegó la inflación y luego el “default” y otras veces primero el “default” del país y luego la inflación, pero en cualquier caso van ligadas.

Kenneth Rogoff opina que la mejor política para salir de esta crisis sería:


1. Generar una inflación más alta de lo que estamos acostumbrados, alrededor del 4-6%, para que así, poco a poco, los enormes volúmenes de deuda nominales en todas las economías occidentales vaya descendiendo en términos reales. Claro, que no es nada fácil, ya que según el mismo Rogoff, tras los periodos de fuerte contracción económica después de un fuerte apalancamiento como el actual, se suele producir deflación, no inflación.


2. Mantener tipos de interés muy bajos, ya que los tipos de interés reales negativos, equivalen a un impuesto, ya que los Estados se financiaran a tipos muy bajos gracias a los ahorradores. Es lo que llama FINANCIAL REPRESSION


3. Reestructurar la deuda.
Kenneth Rogoff cree que lo ideal es un poco de cada una para que lentamente vayamos digiriendo tal apalancamiento. Lo que no dice públicamente es que esta solución es muy larga en términos de años.


Rogoff nos explica que "los reyes, emperadores y otros soberanos, a lo largo de la historia han encontrado formulas originales para evitar devolver todas sus deudas”. Especialmente por su claro poder coercitivo ante la población y ante sus acreedores.


Al igual que hicieron los romanos, Rogoff nos explica que en Europa también se uso la técnica imaginativa y discreta de reducir continuamente el porcentaje de plata en las monedas de curso legal usadas por la población. La gente no se daba cuenta de que cada vez tenían menos porcentaje de plata y más de materiales más baratos. Rogoff publicó sus cálculos de unas 10 monedas europeas distintas de la época, como los dinares de Valencia o los maravedis de la nueva castilla. De media, a principios del siglo XV las distintas monedas europeas tenían unos 9 gramos de plata cada una. Hacia el año 1600 ya solo mantenían unos 5 gramos de plata autentica, y a principios del 1800 y por culpa de las costosas guerras napoleónicas, se redujo de golpe más del 50% y apenas si tenían 1 gramo de plata.


Es justo lo que ocurrió con el denario romano, la moneda del imperio romano, cuyo porcentaje en plata disminuyó del 90% a mediados del siglo I d.C., hasta apenas un 5% de contenido en plata a finales del siglo III d.C.

Quizás hoy en día, tu mismo mantienes deuda o préstamos o algún tipo de financiación con el emperador, y quizás no lo sabes o no te lo imaginas, pero el equipo de consejeros económicos de la corte del emperador ya están buscando la fórmula para no tener que pagarte sus deudas. ¡¡¡¡¡¡Dios salve al Rey!!!!!!. "

Fuente: Cotizalia

 

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