sábado, 31 de agosto de 2013

El déficit del Estado supera en julio el objetivo del Gobierno para todo el año. (Política, Economía. 1.913)

Pero en España, al parecer, nos quieren convencer de que la austeridad pública es brutal y sus consecuencias nefastas. Claro. Suena tan bonito...
 
Prácticamente estamos a mitad de año, y ya se han superado con creces los objetivos de déficit para todo el año (3,8%), que tampoco sería austeridad. Porque ser austero es ahorrar, ser austero es gastar menos de lo que tienes, no gastar cientos de miles de millones de € más de los que ganas (o muchas decenas de miles de millones de euros este año) que además no tienes y que se van acumulando a los cien mil millones en promedio que se gastaron de más cada uno de los 4 años anteriores.
 
Pero el problema al parecer no es el gasto, y las brutales y negativas consecuencias que están produciendo. Es la austeridad, claro (que por otra parte no sería otra cosa que la consecuencia a los tremendos e irresponsables desfases previos, o la corrección y vuelta al equilibrio perdido). Pero tampoco se quiere eso. Hay que gastar y arruinar a todo el mundo.

 
Artículo de El Confidencial:
 
"El Estado superó en julio con creces el objetivo de déficit fijado por Bruselas para todo el año (el 3,8%) al alcanzar un desequilibrio de sus cuentas de 45.133 millones de euros, el 4,38% del PIB, según los datos publicados por el Ministerio de Hacienda el último viernes de agosto por la tarde. No obstante el departamento de Cristóbal Montoro sostiene que es normal que el saldo negativo de la Administración Central suba a mitad de año y se contenga en los últimos meses del ejercicio.
 
La cifra supone un descenso del 3,2% en comparación con el mismo periodo del año pasado, pero un incremento del 12,8% si se compara con la cifra registrada hasta junio, que rondó los 40.000 millones. Los ingresos del Estado experimentaron un importante crecimiento del 13,6% hasta 60.685 millones de euros, pero fueron ampliamente sobrepasados por unos gastos que, lejos de recortarse, subieron otro 5,7% hasta 105.818 millones de euros.

Estos datos se miden en términos de contabilidad nacional. En términos de caja, que computa los ingresos y gastos cuando realmente se producen, el déficit del Estado se situó en 35.774 millones de euros, el 3,47% del PIB.

Este déficit y el aumento de los activos financieros netos en 17.490 millones se traduce en una necesidad de endeudamiento de 53.264 millones. La consecuencia es que el Tesoro ha emitido más deuda pública, que en junio superó el 90% del PIB por primera vez en la Historia con un crecimiento del 17,3% en los últimos 12 meses.

Caída del IRPF y desplome de Sociedades

Por su parte, los ingresos directos y cotizaciones sociales alcanzaron los 50.304 millones, lo que representa un descenso del 5,9%. Dentro de esta partida, destaca la recaudación por el IRPF, que se situó en 43.605 millones y cayó un 3,1%, aunque, en términos homogéneos (corregido el diferente ritmo de las devoluciones) bajó un 2%.

Según Hacienda, los ingresos de IRPF recogen la totalidad de los ingresos de la Campaña de la Renta, que registraron un crecimiento del 10,5%, mientras que las retenciones del trabajo y del capital mobiliario descendieron un 2,1% y un 16,3%, respectivamente.

En cuanto al Impuesto sobre Sociedades, su recaudación en los siete primeros meses del año alcanzó los 4.101 millones, lo que refleja un desplome del 30,4% respecto al mismo periodo del año anterior, como consecuencia del aumento de las devoluciones realizadas a principios de año y el pago de devoluciones de ejercicios anteriores derivadas de recursos judiciales. Eliminada esta distorsión, los ingresos homogéneos por este impuesto cayeron un 2,5%.

El IVA, con unos ingresos de 32.473 millones, creció el 8%, debido al impacto de la subida de tipos y a la desaceleración de la caída del gasto final sujeto al impuesto. En términos homogéneos, corregido el distinto ritmo de ejecución de las devoluciones, estos ingresos aumentaron el 11,1%. Los ingresos por impuestos especiales ascendieron a 11.016 millones, el 5,4 % más, con un crecimiento del impuesto sobre hidrocarburos del 12,2 % (por los cambios normativos y de gestión, y por una ligera mejora del consumo de gasolina y gasóleo) y un descenso del de labores del tabaco del 1,8 % (por el acaparamiento de meses anteriores previos a la subida de precios y de tipos).

Los gastos de personal ascendieron a 15.900 millones, el 1,1% más por el aumento del 5,7% de las prestaciones sociales, hasta 6.762 millones, como consecuencia de la revalorización con carácter general del 1 % de las pensiones y del número de pensionistas. Además, las retribuciones del personal activo descendieron el 2,1%, con unos pagos de 7.784 millones, debido a la limitación en la sustitución de efectivos."

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