miércoles, 25 de septiembre de 2019

España genera ya la cuarta parte del déficit público de toda la Eurozona

Diego Sánchez de la Cruz muestra una de las grandes debilidades de España, fruto de la enorme irresponsabilidad política que padecemos en España, bañada por creciente demagogia, populismo y electoralismo. 

Una situación que en el actual momento de fuerte desaceleración económica, donde el propio Banco de España alerta de que está siendo mucho más fuerte de lo esperado, en un contexto de gran incertidumbre para el país que paraliza las inversiones, con un gobierno que ha llevado a cabo aumentos de gastos estructurales (los viernes mal llamados "sociales") y en un momento donde vuelve la campaña electoral donde las promesas de gastos se disparan (lo que en caso de formación de gobierno dinamitaría mucho más la posición y solvencia del país, que puede llevar a dramas (estos sí, sociales) si dicha manifiesta desaceleración acaba en recesión...con los deberes no hechos y unos desajustes públicos tremendos con una tasa de paro aún muy elevada. 

Lo veníamos anunciando y alertando desde hace mucho, pero los políticos y sus votantes (que parecen aplaudir todos estos desmanes aprobándolos) están a otra cosa. Luego vienen los llantos y el echar la culpa al chivo expiatorio de turno...
Artículo de Libre Mercado: 
El mal desempeño fiscal de España queda maquillado, en parte, por el aumento del déficit en Italia y Francia.El déficit público de España seguirá por encima de los 30.000 millones | EFE
De acuerdo con la última previsión del Fondo Monetario Internacional, los países de la Eurozona cerrarán el año 2019 con un déficit público acumulado de 114.023 millones de euros. Por primera vez en una década, el descuadre entre ingresos y gastos experimenta un cambio a peor en términos interanuales, ya que el descuadre presupuestario del área monetaria en 2018 fue de 70.480 millones, muy por debajo de los niveles que se plantean para el año en curso.
En tiempos de incertidumbre financiera y económica, el tamaño del déficit público cobra especial relevancia. En la crisis fiscal griega, por ejemplo, el mayor descuadre fiscal de la última década fue de 35.000 millones (año 2009), mientras que en el caso español se llegó a los 118.000 millones (año 2009). Por tanto, además de comparar el déficit con el PIB, también es especialmente importante conocer el monto del que estamos hablando.
Precisamente por eso es preocupante que Francia e Italia, dos de las locomotoras europeas, tengan contemplado un aumento del déficit fiscal durante el año en curso. Según las estimaciones del FMI, el gobierno de Emmanuel Macron cerrará el año con un descuadre de 79.500 millones, por encima de los 61.000 millones de 2017 y 2018. En el caso de Italia, la previsión es que el diferencial entre ingresos y gastos se dispare de 37.500 a 47.000 millones.
Incluso en las economías más cumplidoras hay signos preocupantes. Alemania es, quizá, el mejor ejemplo. El país teutón aumentó su superávit de 29.000 a 34.000 millones entre 2016 y 2017, para después elevarlo a 58.000 millones en 2018. Sin embargo, este 2019 se espera que dicho saldo quede reducido a 40.000 millones y, mirando a 2020, el saldo positivo podría ser aún más pequeño.

Sin progreso en el déficit español

Este curso, todos los indicadores apuntan que España no dará grandes pasos en materia de reducción del déficit. Se rompe, así, una tendencia razonablemente positiva. En 2013, por ejemplo, la caída interanual fue del 34%, pasando de 109.000 a 72.000 millones. También en 2016 tuvo lugar un descenso notable, del 28%, que rebajó los 50.000 millones del curso anterior a 36.000 millones.
Sin embargo, comparando el saldo negativo de 2018 con la previsión para 2019, encontramos que no se esperan grandes cambios. Por tanto, de acuerdo con la mayoría de previsiones, el diferencial entre ingresos y gastos seguirá siendo negativo por un monto cercano a los 30.000 millones de euros.
Así las cosas, ¿qué suponen esos 30.000 millones de euros? Básicamente, que España amasará en 2019 la cuarta parte del déficit de toda la Eurozona, con un descuadre de 30.000 millones para un déficit total de 114.000 millones. De cada 4 euros de nueva deuda, 1 euro corresponderá a nuestras Administraciones Públicas. Para poner el dato en perspectiva, basta señalar que el peso del PIB español sobre el total de la Eurozona se sitúa ligeramente por encima del 10%. De hecho, el dato español solo mejora de forma relativa por el empeoramiento tan acusado que se espera en Francia e Italia. Así, si tomamos como referencia el año 2018 encontramos que el déficit de nuestro país suponía alrededor del 45% de todo el descuadre fiscal de la Eurozona.

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