sábado, 22 de diciembre de 2012

Argentina y Chile: tan cerca pero tan lejos. (Economía, Política. 1117)

Como bien comenta Mauricio Rojas, Argentina y Chile se han convertido en dos paradigmas bien contrarios, el del progreso en Chile y el del fracaso en Argentina, y estas son algunas causas:

"Chile y Argentina nacieron a la vida independiente como hijas de un impulso libertador común. Naciones hermanas a las que, sin embargo, la vida separaría hasta convertirlas en paradigmas antitéticos: el del progreso, Chile, y el del eterno retorno del fracaso, Argentina.

Hace poco presenté en Buenos Aires mi libro Argentina: breve historia de un largo fracaso, donde analizo los males que llevaron su triste destino a un país que parecía tenerlo todo para ser inmensamente próspero. A diferencia del debate argentino habitual, tan pendiente de sus grandes caudillos, mi análisis destaca las causas que posibilitaron la aparición de esos personajes lamentables y que hacen que la historia se repita en un país que parece condenado a no aprender ni olvidar nada.
Esas mismas causas explican la radical distancia que hoy separa a Chile de Argentina. La primera surge en los años que siguieron a la independencia. Durante medio siglo Argentina se desangró en guerras civiles que forjaron su manera típica de hacer política: la movilización de la patota armada, la hueste del caudillo-estanciero que asaltaba el Estado para luego, desde el poder, asaltar la sociedad... Su figura arquetípica fue Juan Manuel de Rosas, el más bárbaro de los muchos tiranos que Argentina ha conocido. Desde entonces y hasta los Kirchner, la política argentina normalmente ha estado dominada por caudillos y mafias, lejos de la legalidad y de la decencia. Chile se hizo república de una forma muy distinta. Selló rápidamente la paz interior, edificó un sólido Estado de Derecho y su arquetipo político no fue un caudillo sino un estadista: Diego Portales. Sus instituciones son, junto con las de Uruguay, de lejos las más sólidas y menos corruptas de América Latina.
La segunda causa es mucho más tardía. Ambas repúblicas siguieron un camino similar hacia el subdesarrollo: usaron sus abundantes recursos naturales para proteger industrias ineficientes, haciendo del Estado el actor central de economías cada vez más cerradas y reguladas, donde el favor político, más que la productividad, decidía el éxito de las empresas. Todo ello llevó a crisis profundas y condenó a los chilenos a la pobreza. El país se libró de eso mediante las políticas de apertura, privatización y desregulación impuestas bajo la dictadura militar y mantenidas luego por los Gobiernos democráticos, incluyendo aquellos encabezados por presidentes socialistas. Argentina hizo un intento fallido de reforma bajo Menem para luego, con los Kirchner, recaer en lo peor del proteccionismo, el intervencionismo estatal y el clientelismo. Argentina paga hoy el precio adentrándose en una crisis cada vez más profunda. Chile, por su parte, vuelve a brillar como país modélico del desarrollo latinoamericano, con una tasa de crecimiento en torno al 6% anual.
Finalmente tenemos lo más difícil de cambiar: la cultura. En Argentina, dos siglos de luchas redistributivas, donde lo importante es la apropiación en lugar de la producción, han dado pie a una mentalidad rentista resumida en la máxima moral de la denominada viveza criolla: "El vivo vive del zonzo, y el zonzo de su trabajo". Borges llegó a decir que al argentino pasar por inmoral le importa menos que pasar por zonzo. De ello dan testimonio a diario la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el movimiento peronista que encabeza. Chile es, en comparación, un país de zonzos. De gente tonta que mayoritariamente cree que el esfuerzo, el emprendimiento, la responsabilidad personal y la legalidad llevan a la prosperidad. Ojalá que esto nunca cambie; y que un día los zonzos lleguen al poder en Argentina.
Mauricio Rojas, exmiembro del Parlamento sueco y profesor adjunto de Historia Económica de la Universidad de Lund (Suecia)."

11 comentarios:

  1. Nosotros nos comparamos con Brasil y Mexico,..NO CON UDS OLIGARCAS

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  2. A COMPARARSE CON QUIEN DEJAR DE SOÑAR ACÁ EN CHILE LLEGAN ARGENTINOS QUE VIENEN A CUMPLIR LABORES DE ASEO DE CASA HASTA EN MANTENCION DE JARDINES ALGO PASA ALLA QUE ESTÁN OCURRIENDO ESTAS COSAS LO UNICO QUE HACEN LOS CHILENOS QUE VAN A ARGENTINA ES A ESTUDIAR POR LA GRATUIDAD DE LAS UNIVERSIDADES PERO NADA MAS DEJAR DE VENDER HUMOR

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    1. a robar vienen los chilenos.. casi todos los pungas en BsAs son chilenos..

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    2. es gracioso este texto, porque comparar a un país subdesarrollado, pobre y condenado al fracaso como chile bolivia o perú con la gran Argentina es un despropósito y no tiene sentido, sólo puede explicarse en la envidia del chilote y su condena al fracaso.

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    3. Argentina se compara con los primeros 20 países del mundo, forma parte del G20, es el octavo país más grande del mundo en extensión y si se añade la antártida argentina, el sexto. es un país industrializado. en cambio chile es un país diminuto y subdesarrollado que cuando termine de explotar el cobre ya nada podrá hacer y mucho menos si antes un tsunami o terremoto los borra del mapa. los chilotes vienen a robar o a trabajar de limpieza a argentina. No obstante seguimos ayudándolos como a lo largo de la historia, con el rescate de los mineros con los incendios y ayuda humanitaria mientras que ellos nos traicionan con los ingleses.

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  3. No, a Chile no llegan argentinos a limpiar casas. Migra muy poca gente, y la mayoria por buenos trabajos. No hay que decir tonteras.
    Tampoco nada es tan categórico como dice Mauricio Rojas.

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    1. a robar vienen los chilenos.. casi todos los pungas en BsAs son chilenos..

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  4. mi nana es argentina :D

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  5. Y mi zorra es chilena...dejen de joder chilenos...tan importantes somos para uds que siempre nos toman de parámetro o referencia?

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  6. Muy buena entrada. Tiene mucha razón lo que comenta, por que no sólo lo dice usted: indicadores y rankings internacionales lo confirman. Desde su cultura de paz y trabajo hasta su único y eficiente sistema de Salud, Chile tiene un modelo económico innovador y sensato. Cuanto tiempo seguirá el orgullo segando a países como Argentina y México (de dónde escribo) para no darse cuenta que su soberbia los esta llevando a la miseria.

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