miércoles, 10 de febrero de 2016

Familias de Valencia sólo podrán optar a cinco colegios al tumbarse la zona única

Va en su ADN. La fobia a la libertad, y el control creciente de cualquier ámbito, especialmente el educativo, donde el control por parte del político (Estado) y la imposición de la oferta educativo es prioridad absoluta. 
La libertad de las familias para elegir qué educación quieren dar a sus hijos y dónde es pisoteada, sometida a la imposición del político, que decide por tí y te quita tu dinero de manera impuesta quieras o no quieras educar a tus hijos como él lo dice. 

Artículo de Las Provincias:
El Consejo Escolar Municipal de Valencia debatirá hoy la propuesta del ayuntamiento de dividir la ciudad en 21 zonas a efectos de admisión en los colegios. Es la planificación derivada de la derogación del distrito único decretada por la Conselleria de Educación, y en la práctica hará que algunas familias de la capital sólo puedan optar realmente a cinco centros, pues si eligen uno de una zona distinta se les penalizará en caso de baremación. Es decir, sólo podrán entrar si hay plazas libres, algo que no pasa en los centros más demandados, sean públicos o concertados. Para hacerse una idea, hasta este curso las opciones se ampliaban a 182, que son todos los sostenidos con fondos públicos que ofrecen el Segundo Ciclo de Infantil, etapa habitual de acceso.
El planteamiento municipal implica volver tres años atrás, si bien la primera propuesta sólo hablaba de diez áreas, según fuentes de la comisión que ha trabajado en la nueva distribución. Uno de los casos más extremos es el de la zona 10.A, comprendida entre las calles Peris y Valero, Ausias March, el nuevo cauce y la vía ferroviaria. Las familias que vivan en este distrito sólo tendrán posibilidades reales de entrar en los centros Fernando de los Ríos (municipal), Pablo Neruda y Rafael Mateu Cámara (públicos), Academia Jardín y Martí Sorolla (concertados).
Lo mismo les pasará a los que residan en la zona 14, delimitada por la avenida Cataluña, Alfahuir, Primado Reig y el límite de Alboraya, pues tendrán a su disposición el centro municipal de Benimaclet, los Ceips Carles Salvador y Pare Català y los concertados Claret y Sagrada Familia. La explicación a estas limitaciones puede estar en que en la planificación se ha valorado, como establece el nuevo decreto autonómico, los datos censales de cada zona o la capacidad de las escuelas.
Hay que recordar que pese a que no exista distrito único cualquier familia puede elegir como primera opción de su solicitud el centro que quiera, es decir, más allá de su área de influencia. Eso sí, en caso de baremación -más peticiones de acceso que plazas- no tendrá posibilidades efectivas de entrar ya que todos los alumnos que vivan en la zona donde se ubique el centro elegido sumarán muchos más puntos (diez frente a los cinco de la familia que opte por salirse de su distrito, y siempre que sea limítrofe). La única opción sería que tuviera hermanos ya escolarizados en ese colegio (15 puntos) o se beneficiara de varios criterios especiales, como pueden ser el de familia numerosa (entre tres y cinco), monoparental (entre tres y cinco), discapacidad (de tres a siete) o padres trabajadores en el centro (cinco). El otro que computa es el de la renta familiar (dos).
Además, con las nuevas zonas también se penaliza a quien viva en las pedanías, pues en el caso de las del norte sólo existen dos colegios mientras que para Benimàmet y Beniferri habrán tres. En las del sur sumarán seis. También se dan casos llamativos como en el distrito 13, que sólo incluye un concertado que oferta Infantil y Primaria (Centro de Estudios Europa) y otro de la misma titularidad que llega hasta el 2º Ciclo de Infantil (Ciudad Jardín). Los otros nueve son de titularidad pública. Además, los residentes en las pedanías del norte no tendrán en su área de influencia colegios sostenidos con el concierto. Con el distrito único siempre podían optar a alguno de la proximidades, opción que se limitará claramente el curso que viene si se activa la baremación.
La zona más grande, en Patraix, tendrá 14 centros. Dicho de otra forma, es la que mayor libertad de elección real ofrece dentro de las restricciones derivadas de la zonificación. Además, en la propuesta municipal se incluye un caso curioso, y es que las familias que vivan en el centro (Guillem de Castro, Xàtiva, Colón, Justicia y viejo cauce) podrán optar a los de las zonas limítrofes 2 y 3 en igualdad de condiciones. Eso sí, esta prerrogativa sólo existirá si eligen centros públicos.
El Consejo Escolar Municipal, donde participan miembros de la administración local, representantes de padres y de sindicatos, deberá aprobar la propuesta del ayuntamiento y elevarla a la dirección territorial, que a la postre decidirá, aunque lo lógico es que se acepte. Eso sí, es bastante complicado que se produzcan variaciones en el consejo ya que hay mayoría de miembros de la escuela pública, que abogan por la zonificación como una manera de fomentar el arraigo de los escolares en sus entornos.

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