martes, 9 de febrero de 2016

Las gasolineras ya apuntan un descenso del 10% en las ventas tras la aplicación del nuevo impuesto

Otra muestra de la demagogia política y los hechos ciertos. Se prometen subidas de impuestos, pero solo a los ricos!!! (para que nadie se queje), se promete solucionar la "pobreza energética" de la gente y aumentar su poder adquisitivo (y todos a aplaudir), se maldice la avaricia...


Luego están los hechos que dejan en evidencia a los populistas de turno (el ejemplo de la coalición PSOE-Chunta Aragonesa en Aragón), pues las subidas de impuestos es generalizada (pues saben que solo así pueden recaudar mínimamente los gastos estructurales y disparatados que además siguen aumentando), la pobreza energética lejos de reducirse se aumenta con crecientes impuestos fijos que encarecen el producto, y que explica más de la mitad del precio de dicha energía (en este caso el petróleo), aprovechando además la reducción del precio del petróleo para aumentar más los impuestos no permitiendo que el bolsillo del ciudadano lo note tanto como debiera. A su vez, muestran precisamente dicha avaricia, pues como buen político lo que lleva a cabo es más y más expolios al ciudadano quitándole cada vez más dinero y acrecentando así su poder. 

Y así con todo. El problema del ciudadano es que se deja engañar fácilmente, y aún cuando es consciente de estos hechos los pasa por alto por afinidad...


Artículo de Heraldo:



Lo notaron los aragoneses al ir a repostar nada más cruzar de año, y ahora, apenas un mes después de la entrada en vigor del gravamen autonómico sobre los carburantes impulsado por el Gobierno de Aragón, las estaciones de servicio también han comenzado a apuntar las primeras pérdidas por el mayor precio que se paga en la Comunidad con respecto a otras autonomías.

La Asociación de Estaciones de Servicio de Aragón (Aesar) ha constatado tras encuestar a sus asociados en zonas limítrofes entre Aragón y Castilla y León que en las estaciones de la parte aragonesa las ventas han descendido un 10% en enero con respecto al mismo mes del año pasado.

Una caída que los empresarios achacan al llamado 'efecto frontera': la diferencia en los precios que se da entre los carburantes en suelo aragonés ahora encarecidas por el tramo autonómico, y los de las estaciones de Castilla y León, donde justo el pasado mes de enero se decidió suprimir el mismo impuesto.


“Lo avisamos cuando el Gobierno presentó el proyecto y ha bastado un mes para constatarlo. Algunos de nuestros asociados, que tienen gasolineras tanto en Aragón como en Castilla y León, nos han notificado ya que las ventas en la comunidad vecina están subiendo considerablemente, mientras se reducen las que tienen en nuestras provincias”, señala Pilar Soto, presidenta de Aesar.

Los datos diarios sobre el precio del combustible que ofrece el Ministerio de Industria dan muestra de las diferencias que se dan en apenas unos kilómetros al cruzar de una provincia a otra. Este jueves, por ejemplo, en la estación de las cercanías de Ariza, en Calatayud, se vendía el litro de gasolina 95 a 1,119 euros, mientras que a apenas 15 minutos en coche, al cruzar a Soria se podía repostar por 1,069 euros el litro en la estación de Santa María de Huerta.

Aunque los precios competitivos y los que marcan los distintos distribuidores pueden acrecentar este efecto, las diferencias también se dejaban notar entre las estaciones más cercanas de la misma casa. Por ejemplo, a la altura de Cetina, también en Calatayud, se podía repostar gasolina 95 a 1,109 euros el litro y 0,969 el gasóleo A, mientras que en la estación más cercana de Soria del mismo distribuidor se podía hacer por 1,069 y 0,929 euros respectivamente.

Hasta 21,6 millones de euros menos de recaudación de extender esta tendencia

Para Aesar este síntoma es preocupante no solo por el descenso en las ventas de carburante que ya están notando, sino por la cantidad de vehículos que tomarán la decisión de parar en las estaciones anteriores a llegar a Aragón y aprovecharán allí para comer y consumir.

Parece mentira que no hayamos sido capaces de aprender de lo que ha pasado en el resto de España”, comenta Pilar Soto en referencia a que Aragón fue una de las pocas autonomías que no aplicó el tramo autonómico sobre los carburantes cuando se comenzó a implantar, y que sin embargo se imponga justo ahora cuando en comunidades donde llevaba varias campañas presente, como la propia Castilla y León, se ha decidido suprimir tras constatar que era perjudicial. “Durante estos años nos hemos beneficiado de tener una de las gasolinas más baratas de España, algo que está claro que ya no podemos decir”, asevera.

Y es que, según un estudio realizado por las estaciones de servicio aragonesas, el descenso del consumo que puede ocasionar la subida de los precios -el nuevo impuesto añade unos 2,4 céntimos al coste del litro- será perjudicial porque aunque se recaude por el tramo autonómico, las arcas aragonesas dejarán de percibir más en lo que le corresponde por IVA y por el Impuesto Especial de Hidrocarburos.

En concreto, Aesar calcula que si el 2016 acabara con unas ventas de combustible un 10% inferiores en todo Aragón la Comunidad dejaría de recaudar 39 millones de euros menos por IVA y el impuesto especial, unas pérdidas que no se compensarían aunque se cumplieran los presupuestos de recaudación del Ejecutivo -que prevé que con el impuesto autonómico se obtengan unos 18 millones- dando un resultado final de 21 millones de euros en pérdidas para las arcas aragonesas.

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