jueves, 9 de febrero de 2017

Surrealista: acusan de racismo a dos jóvenes inglesas por haberse puesto trenzas africanas

Elentir expone un nuevo caso difcilmente más esperpéntico de la dictadura de lo políticamente correcto y la degradación que tiene sobre los derechos y libertades del ciudadano. 

Artículo de Contando Estrelas: 
La corrección política sigue dando lugar a colosales disparates. Esta vez le ha tocado sufrir sus iras a dos jóvenes alumnas de la prestigiosa Universidad de Bristol, en el oeste de Inglaterra.
Se disfrazaron como una chica blanca y rubia de una serie televisiva
Según publica hoy el diario británico Daily Mail, las dos jóvenes acudieron el pasado viernes a una fiesta estudiantil titulada “Equipos, memes y 2016″. Ambas acudieron a la fiesta disfrazadas como Patricia Miller, uno de los personajes de la serie “Orange is the New Black” de Netflix, ambientada en una cárcel de mujeres. El personaje en cuestión es una chica de raza blanca y pelo rubio que lleva trenzas africanas en el pelo. Hasta aquí nada del otro mundo. Pero resulta que Chante Joseph, de la Asociación Afrocaribeña de la Universidad de Bristol, se ha manifestado ofendida por la indumentaria de las jóvenes“Esto es asqueroso y no voy a descansar hasta que estas chicas sean tratadas con corrección porque esto está fuera de orden y es insensible.” Las chicas han sido acusadas de “apropiación cultural” (¿?), pero el asunto no se ha quedado ahí.
Les acusan de racismo y les comparan con nazis
Según informa otro diario británico, The Telegraphel sindicato de estudiantes de la Universidad de Bristol ha denunciado que lo ocurrido es un caso de racismo. “Este es sólo uno de varios incidentes que han salido a la luz en las últimas semanas: es necesario reconocer que el racismo es omnipresente en Bristol y en universidades de todo el país, ha dicho un portavoz del sindicato. Y además ha añadido: “Hemos visto ejemplos extremos de abusos racistas en la prensa recientemente, pero los comentarios, lenguaje y vestimenta racialmente insensibles son parte del mismo problema y contribuyen a una cultura que es tristemente demasiado común en nuestros campus.” Algunos han elevado aún más el tono de las críticas. Por ejemplo, en el Bristol Post Alex Wood ha comparado el caso de estas dos jóvenes con desfiles nazis y burlas a mendigosLas jóvenes han negado las acusaciones de racismo, y han recordado lo obvio: que se limitaban a disfrazarse como una joven blanca y rubia de una serie de televisión, sin intención alguna de ofender a nadie.
La universidad les convoca a una reunión de ‘diversidad e inclusión’
Lejos de abstenerse de apoyar estas disparatadas acusaciones, la universidad ha convocado a las jóvenes a una reunión con el profesor Nishan Canagarajah, presidente del grupo de Igualdad, Diversidad e Inclusión, recientemente creado en esta espiral de corrección política en la que se han metido muchas universidades británicas. Según el Daily Mail, un portavoz de la universidad ha dicho: “Aspiramos a crear y mantener una cultura donde todos se sientan valorados y donde se celebre la diversidad.” Me pregunto qué concepto de la diversidad ese ése en el que a dos jóvenes alumnas se las acusa de racismo por el mero hecho de ponerse trenzas africanas…
¿Quién se beneficia de esta ola de estupidez que nos invade?
Esta noticia, como otras, demuestra que la corrección política está instalando en nuestra sociedad unas formas de censura que se adentran en el esperpento. Hace dos meses alumnos izquierdistas de la Universidad de Strathclyde, en Escocia, invocaron la libertad como argumento para prohibir un grupo provida en esa institución. Su idea de la libertad, por lo visto, excluye las libertades de asociación, de expresión y de pensamiento. Sin salir del Reino Unido, ha sido noticia la ola de violaciones sufridas por niños a manos de musulmanes en Rotherham entre 1997 y 2013, crímenes tapados por las autoridades por miedo a ser acusadas de racismo. Así mismo, en 2015 un organismo del Ayuntamiento de Londres pidió prohibir las bebidas alcohólicas, el bacon y las salchichas por ser “ofensivos” para los musulmanes. Hay que decir lo que algunos, por miedo o por tibieza, no se atreven a decir: con esta ola de estupidez, los que están siendo beneficiados son los fanáticos que llegan a Europa sin la menor intención de respetar las costumbres locales. El progresismo está esforzándose cada vez más por conseguir que esos fanáticos estén a gusto en nuestro continente, aunque eso implique sacrificar cada vez más libertades y derechos de los propios europeosYa va siendo hora de que digamos ¡basta!
(Foto: Heatstreet)

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