lunes, 26 de junio de 2017

El Acuerdo de París no cambiará el clima

José María García Giner analiza cómo el Acuerdo de París no cambiará (cambiaría) el clima como se nos pretende vender.


El Acuerdo de París

El acuerdo de París

Viene bien a colación de la salida del Tratado de París de EEUU (el acuerdo no era vinculante) el siguiente breve vídeo explicando (Bjorn Lomborg) cómo dicho acuerdo no iba a cambiar un ápice el clima, pero sí iba a costar una fortuna.
Y es que el objetivo real es otro bien distinto…y no hay nada mejor que disfrazarlo de una “buena causa” para conseguirlo sin resistencia.
La estrategia política es siempre la misma.
Grandes declaraciones sobre las bondades de su programa y ninguna especificación de resultados, y para ello qué mejor que hacer un recorrido a algunas de dichos fantásticos programas, como el de Obama (Plan de Energía Limpia).

El año 2100

Y es que estamos hablando de que implementando el plan no solo los años que se fijan (14 años) sino durante todo el siglo hasta 2100, y se cumple al 100%.
Y si además añadimos las promesas del resto del mundo, según el programa de Paris (hasta 2030) y si alargaran hasta 2100 (y siguiendo el modelo de predicción de la ONU), las temperaturas en 2100 caerían en…0,3 grados Farenheit, imagina centígrados!! (equivalente a la temperatura que se habría alcanzado en 2104 (en lugar del 2100) no haciendo nada.
Pero lo que no se dice tampoco es el coste de este absurdo. Entre 1 y 2 trillones de dólares anuales (equivalentes 1 y 2 billones de €). Es decir, gastaremos un mínimo de 100 billones de euros para reducir las temperaturas NADA.
Nada que ver con esos mil veces comentados 2º de objetivo (que por otra parte es totalmente arbitrario).

Nos quejamos de los impuestos

Luego, por supuesto, nos quejaremos de los asfixiantes impuestos, de recortes en no se qué, de la tasa de paro, de la deuda impagable, del nulo ahorro, de las pensiones, del desincentivo a trabajar, de la imposibilidad de sobrevivir como autónomo, del IVA, del trabajo en negro…Porque es un no parar (y las consecuencias se van cada vez viendo más sin conocer muchos las causas).
Pero estas son las consecuencias de las que no oirás hablar, mientras un cada vez creciente grupo de burócratas y grupos de presión (lobbies) viven a tu costa bajo la justificación perfecta (salvar el mundo!).
¿Quién iba a negarse? ¿Qué insensible iba a oponerse a dicho fantástico plan? Y este es el juego.
Y sin con ello, como se ha reconocido en diversas ocasiones se elimina el sistema capitalista (es una constante intromisión al sistema, que lastra el crecimiento de la economía, la generación de riqueza, los empleos y el salario, lastrando la aparición de soluciones innovadoras y eficientes (al dilapidarlo y desviarlo hacia objetivos erróneos o caros).

El interés político

No hay mejor manera de desenmascarar este fraude de interés político (que se ha adueñado de la “ciencia“, como todo lo que toca la política, regando con milmillonarias subvenciones y financiaciones, y si no dices lo que quieren oir, no tienes subvención y si criticas lo que ocurre, tienes un linchamiento y desacreditación pública y laboral, hundiendo tu prestigio (y los ejemplos y muestras son numerosísimas), con una simple comprobación.
Si fuera un problema real, las medidas habrían sido drásticas desde el minuto 1 (no estas estupideces).
El carbón se dejaría de explotar (y el consumo es creciente), no se iría contra la energía nuclear (que no emite CO2), habría un control de las calefacciones y aires acondicionados (que emiten mucho más CO2 que el coche)…
Todo esto es una patraña política (en los años 70 el alarmismo fue justo en dirección contraria, sobre el enfriamiento global, pero nada que ver con la sofisticación que ha alcanzado hoy), con un objetivo político evidente, bajo el argumento del miedo (de ahí tanta importancia del alarmismo y las profecías catastrofistas, que NUNCA se han cumplido, pues muchas de ellas han vencido ya (La Manga debiera estar hoy bajo el agua, no tendrían que haber osos polares -mientras su población sigue aumentando-, en Reino Unido no debiera nevar desde hace años, en Kilimanjaro no debiera de haber nieve ya, la desertificación tendría que estar creciendo a pasos agigantados -cuando está ocurriendo justo lo contrario-…

Libros recomendados

Cuatro libros son muy recomendables sobre esta temática del clima y la ecología:
-Ecología de mercado, de Terry L. Anderson y Donald R. Leal
-Guía políticamente incorrecta del Calentamiento Global (y de la Ecología), de C.C Horner.
-El Ecologista Escéptico, de Bjorn Lomborg
-En Frío, de Bjorn Lomborg

Vídeo

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