miércoles, 28 de junio de 2017

Otra forma de mirar al cuento del clima y la “descarbonización” de la economía.

Plazaeme muestra otra forma de mirar al cuento del clima y la descarbonización de la economía para entender mejor de qué va esto realmente.

Artículo de PlazaMoyua: 
descarbonización-plan-y-realidad-desde-kyoto
La forma simple de mirar el “problema” es de Pielke hijo.
Si el objetivo de una política del clima es estabilizar el CO2 en la atmósfera en un nivel bajo (p. ej. 450 ppm), las emisiones tienen que reducirse a cerca de cero. Eso significa que el uso de fuentes de energía libres de carbono debe aumentar a cerca del 100%. El cálculo es tan simple como implacable. Para tener una idea mejor de los efectos de una política del clima, no te centres en las emisiones sino en la proporción de la energía global producida con fuentes libres de carbono. Nuclear, hidro, y los cacharrines verdes.
Y pone un cuadro que saca del informe de BP 2017:
BP2017.1
También plantea el futuro:
En números redondos, el mundo necesita un incremento lineal de ~1% al año, cada año, hasta el fin de siglo, para llegar a tener una energía un 90% libre de CO2. Por incremento lineal quiero decir que un 14% en 2015 necesita ser el 15% en 2016, el 16% en 2017, 17% en 2018, y así. Si quieres alcanzar ese 90% antes, la tasa de incremento tiene que ser mayor.
Y el dibujo:
BP.2017.3
Donde señala que de 2015 a 2016 el incremento de energía libre de pecado ha sido de medio punto porcentual, que es la mitad de lo “necesario”.
Vamos a hacer unos añadidos. Esa “mejoría” del último año, que es la mitad de lo “necesario”, ¿es mucho o es poco en el contexto de los años recientes? Miremos desde 1992, protocolo de Kyoto, que es cuando empezamos a estar oficialmente acojonados por el “cambio climático”. Ponemos los cinco años de mayor “mejoría” desde 1992:
descarbonizacion-records
No parece un año que se vaya a repetir así como así. Y aun con eso, es sólo es la mitad de lo que consideran portarse bien.
Pero me gustaría repetir el ejercico de Pielke, desde mas atrás. Desde Kyoto, origen del acojono. Por entonces lo necesario para alccanzar el mismo objetivo era menos. Como 0,67% de mejoría anual en lugar de 1%. Pero todo el acojono,  el protocolo y el encarecimiento de la energía, no produjeron nada que se pueda mencionar en términos del objetivo.
En rojo salen los datos de BP que ha dibujado Pielke arriba, pero desde Kyoto y con su linea de tendencia proyectada a 2100. En azul, lo que hubiera sido necesario hacer, empezando en 1992, si queríamos tener un 90% de la energía descarbonizada para 2100.
descarbonización-plan-y-realidad-desde-kyoto
Pero busquemos la versión optimista. Eligiendo, en el final de la serie, un número de años que sea al menos cinco (para que no sean muy pocos), pero que dé la mayor subida posible. Son justo cinco; si pillamos seis años baja mucho.
descarbonización-ultms-5-y-plan
Claro, mucho menos de la mitad de “portarse bien”. Poco más de un tercio.
Es lo que deberíamos hacer siempre. Mirar el cumplimiento de objetivos, de cara a juzgar las “soluciones” que nos proporcionan los gobiernos para solucionar sus alucinantes “problemas”. Si no, acabamos como con el cuento de las drogas. Carretadas y carretadas de dinero, gente en las cárceles como para considerarlo un “genocidio”, y exactamente cero objetivo cumplido. Pero el presupuesto y el poder que da, eso sí que se lo llevan.
Es posibe que una forma de acabar con esta gente, con este cuento, fuera exigirles todos los años el 1% más de energía “santa” global sobre el total. Y a ver cuántos años aguantamos las consecuencias sin echarles a patadas.
Por cierto, Pielke incluye un cuadro con los buenos y los malos.
BP.2017.2
Recomandable su artículo entero, en todo caso:

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