miércoles, 27 de abril de 2016

Cinco verdades sobre el comercio internacional y sus implicaciones para la sociedad

Cinco verdades sobre el comercio internacional y sus implicaciones para la sociedad, un tema sobre el que abunda el desconocimiento y se repiten machaconamante numerosas falacias económicas. 

Artículo de El Economista: 
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Foto de Reuters
El comercio internacional es trending topic. Los políticos de Occidente dedican cada vez más tiempo a esta materia que parecía olvidada y que ahora la sociedad ha recuperado en un intento por explicar la dudosa situación del mercado laboral. "Importar ropa de China deja en el paro a nuestros ciudadanos" o "hay que comprar productos nacionales para mejorar la economía" son algunos de los mantras más utilizados últimamente.
Ante esta ola de creciente 'odio' hacia el comercio internacional, varios expertos y economistas están aunando fuerzas para intentar arrojar luz sobre los beneficios que conlleva la globalización. Alan S. Blinder, profesor de Economía en la Universidad de Princeton y miembro del consejo económico de Bill Clinton durante su mandato presidencial, ha descrito lo que considera cinco verdades sobre el comercio internacional, con las que tanto economistas liberales y conservadores se muestran de acuerdo. 
1.- La destrucción de empleo no se debe al comercio internacional: "Cada mes se crean unos cinco millones de empleos en EEUU y se destruye una cantidad similar, dejando un incremento neto pequeño. La parte de empleos que se destruyen derivada del comercio internacional es mínima, sin embargo los avances tecnológicos y la competencia, que destruyen una parte mucho mayor, cuentan con el apoyo general". 
2.- El comercio internacional mejora la eficiencia: "El comercio sirve para emplear de forma más eficiente a la fuerza laboral, lo que supone un factor clave para alcanzar salarios mayores. Si tuviésemos que fabricarnos nuestra propia ropa y cultivar nuestra propia comida no tendríamos tiempo para ganar un sueldo trabajando en lo que se nos da mejor, por lo que nuestro nivel de vida sería muy inferior al actual", explica el profesor. Si los habitantes de California no pudieran importar la ropa y la comida que consumen, nunca hubieran tenido tiempo para crear Silicon Valley. Las economías se especializan en lo que hacen mejor.
3.- Los desequilibrios comerciales son inevitables y en la mayoría de las veces no importan: "Cada mes incurrimos en un déficit comercial con la empresa del gas y la electricidad. Ellos nos venden electricidad y gas y nosotros no les vendemos nada. Por otro lado, obtenemos un superávit con la empresa en la que trabajamos, nosotros les vendemos nuestro esfuerzo y sin embargo no les compramos nada. ¿Debemos buscar un equilibrio comercial con la empresa del gas? Por supuesto que no. Tampoco debería ser necesario entre países", sentencia Alan S. Blinder. 
4.- Tener un enorme déficit comercial no nos convierte en perdedores: "EEUU lleva registrando déficits comerciales durante décadas. Eso no significa que tengamos un problema. Por ejemplo, las personas que aseguran que nuestro déficit comercial destruye empleo tendrían que explicar por qué en el año 2000 teníamos una tasa de paro del 4% junto con un déficit comercial muy superior al actual", explica el economista estadounidense. 
5.- Los acuerdos de libre comercio apenas afectan el equilibrio comercial del país: "Muchas de las quejas políticas se dirigen hacia los acuerdos comerciales específicos entre países... Es cierto que por ejemplo el Nafta (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) destruyó empleo en EEUU; esas personas merecieron un trato mejor del que recibieron por el Gobierno. Sin embargo, ese tratado creo un gran número de nuevos puestos de trabajo", explica este experto. 
La culpa de los déficits comerciales de EEUU no la tienen las parejas comerciales del país, sino "el rol que ocupa el dólar a nivel internacional y lo poco que ahorran los hogares de EEUU. El déficit comercial no es la mayor causa de la destrucción de empleo (puesto que se crean nuevos trabajos), pero sí es cierto que el Gobierno podría hacer más por aquellas personas concretas que han perdido su empleo por un tratado comercial. No obstante, es importante destacar que el comercio hace a los trabajadores más productivos y mejora los salarios. Por favor, ¿alguien puede explicar esto a Donald Trump y Bernie Sanders?", sentencia el economista de Princeton.

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