domingo, 6 de mayo de 2018

Algunos problemas de la teoría económica marxista

Juan Ramón Rallo expone algunos problemas de la teoría económica marxista (y pese a todo, qué daño ha hecho y de qué manera cala en el pensamiento de la gente):


Fuente: Facebook

1. El factor trabajo no es el único factor productivo y, por tanto, no es la única fuente capaz de generar Valor (Valor entendido como precio de equilibrio, no como valor de uso).

2. Aunque el factor trabajo fuera el único factor productivo, si el coste marginal de producción de una mercancía no es constante, será la extensión de la demanda (y por tanto, el valor marginal de uso) lo que determinará el Valor de esa mercancía. El valor de uso domina al Valor en determinar el valor de cambio.
3. Aunque el factor trabajo fuera el único factor productivo y el coste marginal fuera constante, no se intercambiarán en plano de igualdad 100 horas de trabajo arriesgado que 100 horas de trabajo no arriesgado. Las primeras horas de trabajo lograrán sistemáticamente un mayor valor de cambio que las segundas (plusvalía).
4. Aunque el factor trabajo fuera el único factor productivo y el coste marginal fuera constante, no se intercambiará en plano de igualdad una mercancía que contiene 100 horas de trabajo pero que estará disponible dentro de 20 años que esa misma mercancía, con idénticas horas de trabajo, pero disponible hoy. La segunda normalmente se venderá con un mayor valor de cambio frente a la primera (plusvalía).
5. Aunque el factor trabajo fuera el único factor productivo y el coste marginal fuera constante, dedicar 100 horas a producir mercancías sin valores de uso (o con pobres valores de uso) sería desperdiciar 100 horas (algo que Marx reconoce, pero de lo que no extrae sus pertinentes implicaciones). Las horas de trabajo bien informadas se venderán sistemáticamente a un mayor valor de cambio que las horas de trabajo malinformadas.
6. Dicho de otra forma, ni siquiera en un mundo monofactorial y con costes marginales constantes, las horas de trabajo socialmente necesarias para producir una mercancía (sus Valores) determinarán sus valores de cambio. Valor no se cambia por Valor. Habrá horas de trabajo (homogéneas en intensidad) que se venderían sistemáticamente más caras que otras. No hace falta que haya capitalistas para que haya plusvalías.
7. En un mundo multifactorial y con costes marginales no constantes (el mundo real), los otros factores productivos COMPLEMENTARIOS al trabajo también serán remunerados por su aportación relativa al proceso productivo (por sus productividades marginales).
8. En este sentido, es tramposo atribuirle, como hacen los marxistas, toda mejora de la productividad al factor trabajo. El tiempo de trabajo socialmente necesario para producir mercancías depende del contexto productivo en el que trabaja el trabajador: y ese contexto productivo está determinado por los factores complementarios al trabajo. Menor reinversión capitalista, por ejemplo, es más tiempo de trabajo socialmente necesario para producir mercancías.
9. Sentado lo anterior, el capitalista es sólo un especialista en: a) dirigir la fuerza de trabajo hacia la creación de valores de uso; b) ahorrar sus rentas para crear medios complementarios de producción para el factor trabajo; c) centralizar patrimonialmente los riesgos de equivocarse en a) y b)
10. Si el capitalista no desempeña ese trabajo especializado —por el que cobra en forma de “plusvalía— lo tendrá que desempeñar el trabajador, con todos los costes personales que ello le supondrá. ¿Tiene sentido que algunos trabajadores opten por subcontratar —pagar— a un especialista para que desempeñe esas tareas? Para algunos sí (trabajadores por cuenta ajena), para otros no (cooperativistas). Libre mercado y a competir entre modelos empresariales.
11. Feliz cumpleaños, Marx.

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