miércoles, 17 de junio de 2015

España retrocede 22 posiciones en el 'ranking' mundial de libertad económica

España sigue bajando hasta el abismo en cuanto a libertad económica (con importante relación con los niveles de renta del país). Así lo indica el último informe al respecto (con datos correspondientes al 2012), en el que caíamos otros 22 puestos, hasta el 52 (ranking de 152 países).

Jorge Dezcallar muestra la evolución de cada indicador en el siguiente artículo y en cuáles son nuestras debilidades y fortalezas.


Artículo de El Economista:
España retrocede más de una veintena de posiciones en la última clasificación de Libertad Económica Mundial correspondiente al año 2012. Según esta publicación patrocinada por elEconomista y coeditada por Cato Institute y Fraser Institute, nuestro país bajó hasta el número 52 (desde el 30) en el ranking de 152 países que mide el grado de apertura de intercambios comerciales y su correlación con la asignación de recursos públicos. En concreto, España aprobó todos los exámenes si bien la pesada estructura estatal pasó una factura demasiado grande este año, en esta primera antesala del PP en el Gobierno.
El año 2012 comenzó su andadura sin haber transcurrido los primeros cien días de Gobierno de Mariano Rajoy. Fue un año de cambios, en el que el nuevo presidente puso en pie una fuerte subida de impuestos bajo el paraguas de recortar el déficit desde el 9,44% en el que cerrara 2011, hasta el 6,3% que exigiría Bruselas un año después. Era la primera etapa de Gobierno, cuando a la ciudadanía le tocó afrontar los esfuerzos más duros.
Similar situación soportó el resto del mundo. Y es que en 2012, la economía se volvió algo más proteccionista. La media mundial retrocedió una décima respecto a un año antes (hasta el 6,84). Además del aumento de aranceles comerciales, en la leve caída influyeron las vulneraciones de derechos de propiedad de los tenedores de deuda. Es el caso de EEUU que, tras ocupar el puesto tres durante décadas, se asienta ya en el 12.

Tamaño del Estado

España obtiene un 7,26 sobre 10 y consigue aprobar los cinco capítulos sujetos a examen: tamaño del Estado (5,68), sistema jurídico (6,7), moneda sana (9,74), libertad de comercio internacional (7,73) y regulación (6,59).
Esta edición, la del 2012, evaluaría los primeros meses del Gobierno de Mariano Rajoy así como parte de la herencia que recibió de José Luis Rodríguez Zapatero. En este contexto, la peor nota del ranking vuelve a corresponder a la estructura del Estado y, más en particular, al consumo público y aumento de transferencias y subsidios. El análisis recuerda que "cuando el gasto público aumenta respecto al gasto de las personas, los hogares y las personas, se sustituye la elección individual por las decisiones gubernamentales y se reduce la libertad económica". Destacable es también el cambio de signo en fiscalidad, un suspenso que no obtuvo el país en el año 2011. En este caso, la subida de los tipos en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) hizo que España perdiera posiciones, ya que este paso muestra una vez más "un mayor peso del Estado" así como una privación de los "frutos del trabajo" a las personas.


 


La regulación jurídica también recibe este año un correctivo. Según este índice, España ha retrocedido fuertemente en algunos aspectos en los que en otras ediciones no pecaba en exceso. Es el caso, por ejemplo, de las normas que regulan el empleo. El varapalo, además, no es baladí pues el 2012 es el año en que entró en vigor la última reforma laboral. Si recordamos, a grandes rasgos, esta ley redujo la indemnización por despido improcedente desde los 45 a 33 días o eliminó la autorización previa de la administración para los ERE. Además, también dio potestades a las empresas en dificultades para que estas se pudiesen "descolgar" del convenio. Pues bien. A juicio del ranking de libertad económica, entre otros, la regulación de la contratación y el despido obtiene una calificación del 2,23 sobre 10 cuando el año anterior su nota rozaba el 6. No obstante, en este punto habría que recordar que en el año 2012 la reforma apenas habría tenido recorrido ya que entró en vigor en el mes de julio.
Sin salir del sistema jurídico, España recibe otro suspenso en independencia judicial (4,46) e imparcialidad de los tribunales (4,33). Y aquí el informe lanza una advertencia: "los países con deficiencias graves en este terreno tendrán dificultades para prosperar, con independencia de sus políticas en las cuatro áreas restantes". No obstante, conviene señalar que a pesar de este tándem, en este capítulo nuestro país sí que sobresale en algunos aspectos judiciales. Así, el informe señala como muy positivo para el país "la intervención militar en el Estado de derecho y la política" así como en "la integridad del sistema jurídico", anexos donde se logra un 8,33 en ambos casos.

Control de la inflación

"La falta de una moneda sana socava las ganancias del dinero", reza el análisis. Es, sin embargo, este capítulo donde España sin duda registra mejores calificaciones. Con un 9,7 nuestro país obtiene el puesto número tres del mundo, sólo superado por Reino Unido y Japón. En esta carrera, la ópera prima es el control de la inflación, una virtud que consigue otorgar estabilidad jurídica en el país. La tasa de IPC en 2012 creció desde el 2% en enero hasta el 2,9 en diciembre. Junto con la inflación, una ventaja de España es la oferta por parte de los bancos de cuentas corrientes y de ahorro en otras divisas así como la facilidad para los ciudadanos de abrir cuenta en bancos extranjeros.
Por último, aunque el país empeora en libertad de comercio (un 7,73 frente al 7,82 de un año antes) sigue presentando buena salud. Así lo confirman buena parte de sus indicadores como la tasa arancelaria media, los costes de los trámites de importación o exportación así como los ingresos por impuestos sobre el comercio, identidades que facilitaron la libertad económica del país. Existen, sin embargo, algunos matices que suponen una barrera importante. Estos serían, por ejemplo, los controles de capital (registro donde España obtiene 3 sobre 10). Lo cierto es que este cortafuegos al comercio encadena décadas de suspensos. Y es que esta libertad entra en colisión con una de las preocupaciones de los últimos Ejecutivos. Una de las primeras actuaciones de Cristóbal Montoro como ministro de Hacienda fue limitar el pago de efectivo entre empresas a los 2.500 euros. Por contra, España presume de sobresaliente en "tipos de cambio en el mercado negro" lo que descarta que haya una oferta paralela frente al 0 por ejemplo que obtiene Venezuela. Hace apenas unos días, el precio del dólar en el mercado negro venezolano superó los 400 bolívares, cifra que es 60 veces mayor que el tipo de cambio oficial más bajo de los tres que coexisten.
Si hacemos balance en las puntuaciones encadenadas de España, el índice muestra cierta volatilidad en cuanto a los avances obtenidos en los últimos años ya que, desde 1995, su puntuación se ha movido entre el 7,60 alcanzado en 2005 y el 7,22 de 2009. Los primeros puestos en esta clasificación -los mejores libremente hablando- corresponden a Hong Kong, Singapur, Nueva Zelanda y Suiza. Dichas regiones tienen un denominador común: presentan una estructura pública limitada y sus restricciones arancelarias son escasas.

Más allá de España

En el caso de los principales países teniendo en cuenta su peso internacional, nos encontramos con el Reino Unido y Estados Unidos en el puesto número 12, Japón en el 23, Alemania en el 28, Corea del sur en el 33 y Francia en el 58, entre otros. En el otro lado, el principal problema común que encontramos en los últimos puestos de la clasificación: Venezuela, República del Congo, Zimbabue o Argentina es que tienen una más que preocupante marco legal. Reseñable es también el caso de Venezuela que obtiene un 0,19 en independencia judicial. Además, por tercer año consecutivo registra un 0 en los costes de importación y exportación.
Con todo, el nivel medio de libertad económica ha aumentado desde el 5,32 en 1980 a 5,78 en 1990, antes de saltar a 6,72 en 2000 y, finalmente, 6,84 en 2012, con una leve caída de la media global, lo que indica que, en términos medios, el mundo disfruta hoy de mayor libertad que hace tres décadas. Conviene señalar que los países con mayor libertad económica tienen una renta per cápita superior. El informe calcula que, en los territorios clasificados en el cuarto superior de la tabla, este indicador ascendió a 35.608 euros frente a los 5.589 de los situados en el último cuarto. Es más, la esperanza de vida es 20 años superior en los países con mayor libertad económica que en los de mínima libertad.

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