domingo, 15 de enero de 2017

Análisis de la extendida falacia política, a raíz del alto cargo de Sanidad que afirma que en el hospital de la Ribera "se meterán nuestros familiares y amigos"

Es otra vergüenza política más, que deja entrever la finalidad de acabar con la gestión privada por concesión administrativa (nada que ver con sanidad privada, pues es de propiedad pública, control público y financiación pública, excepto en la gestión, que es privada, modelo de gestión característico en las socialdemocracias nórdicas). 

Lejos del absurdo y falaz (y populista) argumento de que se hace porque no se quiere hacer negocio con la salud, el objetivo es bien distinto. 

Pero analizaremos los dos. 


En primer lugar, es absurdo y falso decir que la sanidad pública es gratuita y con ella no se hace negocio. ¿Cobran salario los trabajadores de la sanidad pública? Sí? Entonces se hace negocio con ella. ¿Cobran los constructores de las infraestructuras? Entonces se hace negocio con ella. ¿Cobran los administradores de material médico y farmacéutico, así como los materiales de contrucción y existencias varias del hospital? Entonces se hace negocio con la salud. Cobran los gerentes y políticos al cargo de la gestión? Entonces hacen negocio con la misma. ¿Nos cobran impuestos (y muchos) para sufragarla? SI, entonces hacen negocio con la misma y no es gratis en absoluto. Un servicio te lo pueden cobrar antes vía impuestos (lo consumas o no) que es tanto el caso público o el modelo de gestión privada pero también público, tal como el de la Rivera, o cuando se ofrece el servicio, que sería el caso privado a no ser que se tenga un seguro. 

Por ello, la demagogia barata, la manipulación y lavado de cerebro de la población no tiene fin. 

Y en segundo lugar, el objetivo es bien manifiesto. Lo que quieren los políticos, (también sindicatos y funcionarios por cuestiones de poder, subvenciones y privilegios varios a costa del contribuyente) en el sector que abogan por la gestión pública no es otra cosa que la búsqueda del interés personal. 
En el caso del político busca el control de otra rama de la sociedad civil, el control del dinero del ciudadano, el incremento de su poder, el hacer cada vez más dependiente al ciudadano del político, eliminándole su autonomía, vivir de los impuestos del ciudadano (y muy bien), el clientelismo político, como bien ha expuesto el representante de la Consellería de Salud valenciana. 
Es decir, obtener el poder arbitrario para colocar y "enchufar" a familiares, amigos, políticos y afines a costa del dinero del ciudadano (inmoralidad, injusticia y robo al poder), con la consecuente corrupción política e incentivos perversos (en contratación, adjudicación, proveedores...) que se crean (de la nada) simplemente con su instauración. 


Artículo de eldiario.es:
El comisionado para el Hospital de La Ribera, José Sanfeliu, junto al alcalde de Cullera, Jordi MayorEl comisionado para el Hospital de La Ribera, José Sanfeliu, junto al alcalde de Cullera, Jordi Mayor
Continúa la polémica respecto a la reversión de la gestión del Hospital de Alzira, actualmente en manos de Ribera Salud, debido a las desafortunadas declaraciones de diferentes altos cargos de la conselleria de Salud Universal. Si hace unas semanas era el subsecretario del departamento de Carmen Montón, Ricardo Campos, quien se  granjeaba las críticas de los trabajadores del área de La Ribera al calificarles de "tropa" y afirmar que en muchos casos habían sido contratados "a dedo", ahora ha sido el comisionado del Hospital de Alzira, José Sanfeliu, quien ha protagonizado una nueva controversia.
Así, Sanfeliu aseguró en una charla en la localidad valenciana de Alberic el pasado 28 de noviembre que se contrataría a "familiares y amigos" para cubrir las plazas que quedarán vacantes tras la recuperación de la gestión de esa área de salud para el sistema público.
El comisionado ofreció una charla en la que explicaba que faltarán muchos puestos de trabajo una vez se complete la reversión, unas plazas que se cubrirán con personal estatutario residente en la comarca que está trabajando en otros centros sanitarios de la Comunitat Valenciana, "quienes quieran venir van a tener la oportunidad, y se va a hacer de forma progresiva".
(Nota: Audio con las declaraciones en el enlace de la noticia)
A quienes se lo comentan, Sanfeliu les dice: "Espérate 488 días a que hagamos la reversión, a que se acabe el contrato, y a partir de ese momento no os preocupéis que va a hacer falta mucha gente y se creará una bolsa de trabajo de la Riberá, ahí se meterán todos nuestro familiares, amigos, conocidos que estén sin trabajar y se les va a dar la oportunidad de trabajo", como se puede escuchar en el audio publicado por Radio Valencia.
Sanfeliu apuntó que en principio se tendrá que asumir todo el personal laboral indefinido con Ribera Salud, "estamos hablando de que ya no serán 1.500 sino que serán por ejemplo 1.200, hacen falta 300 personas más, y mucha gente más para mantener esta cartera de servicios". De este modo, se refirió a los "sueldazos" que cobran los actuales empleados de la concesionaria, unas condiciones laborales que la conselleria no podrá mantener, por lo que "harán falta trabajadores" para cubrir las vacantes que se produzcan, unas plazas que se cubrirán con personal estatutario.

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