sábado, 22 de diciembre de 2018

Sánchez proclama la ‘dignidad’ de Companys pero no de los 8.000 asesinados bajo su mando

Elentir expone la indignidad e inmoralidad del gobierno en la nueva cesión a los independentistas catalanes y su blanqueo (y nueva manipulación de la historia) en relación con uno de los fundadores de ERC, Lluís Companys. 
Artículo de Contando Estrelas: 
Hoy el Consejo de Ministros, reunido en Barcelona, ha hecho una declaración “de reparación y reconocimiento personal en favor de Don Lluís Companys”, fusilado el 15 de octubre de 1940.
El acuerdo del Consejo de Ministros también “rechaza y condena el Consejo de Guerra que decidió su ejecución y se proclama pública y solemnemente el reconocimiento y restitución de su dignidad”. Un reconocimiento que ha incurrido en un vergonzoso olvido.
El Gobierno omite toda referencia al golpe de Estado perpetrado por Companys
Lluís Companys i Jover fue uno de los fundadores de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). En octubre de 1934 encabezó un golpe de Estado separatistadeclarando el Estado de Guerra en Cataluña en protesta por la entrada de ministros de la CEDA en el Gobierno (era el partido que había ganado las elecciones generales de 1933). Aquel golpe, que duró 10 horas, provocó 107 muertos. A causa de ello Companys fue condenado a 30 años de prisión por rebelión militar (en el golpe usó a los Mozos de Escuadra como fuerza de choque). Sin embargo, sólo estuvo en prisión 16 meses: en cuanto la izquierda volvió al poder le concedió una amnistía. El texto publicado hoy por el Gobierno de Sánchez no menciona de ninguna forma aquel golpe ni la autoría de Companys sobre el mismo. Sánchez ha blanqueado abiertamente a un sangriento golpista.
Companys ordenó fusilar a militares rebeldes e incluso a miembros de su propio partido
Hay que recordar, además que a partir del 18 de julio de 1936, Companys se hizo con el poder en Cataluña. A diferencia del trato que recibió él cuando fue condenado por rebelión -insisto: sólo estuvo en prisión 16 meses-, Companys hizo fusilar a 199 militares que participaron en el golpe en Barcelona. No sería los últimos crímenes de guerra de los que sería responsable durante la contienda, pues inició una feroz represión contra derechistas, católicos y contra todo aquel que le estorbaba, incluyendo 90 miembros de su propio partido ERC, ejecutados simplemente porque molestaban: la versión catalana de la “noche de los cuchillos largos” de la Alemania nazi.
Una brutal represión en la que fueron asesinadas más de 8.000 personas
En esta ola de represión, bajo las órdenes expresas o con el consentimiento de Companys fueron asesinadas más de 8.000 personas por sus ideas políticas o por sus creencias religiosas, muchas de ellas sin juicio previo. El dirigente separatista dirigió su odio especialmente con los católicos: fueron asesinados 4 obispos, 1.536 sacerdotes (el 30% del clero catalán) y miles de seglares por razón de su fe. A veces ni siquiera se tuvo en cuenta la fe: un religioso discapacitado fue ejecutado por el mero hecho de saber latín. El alcalde de Lérida, el catalanista Juan Rovira y Roure, fue fusilado por haber organizado una cabalgata de ReyesCompanys convirtió Cataluña en una dictadura de ultraizquierda, actuando como un tirano que no se detenía ante los derechos humanos de nadie, y tampoco ante el patrimonio histórico-artístico catalán: más de 7.000 edificios religiosos fueron destruidos en Cataluña bajo su mandato.
El Gobierno de Sánchez ensalza a un criminal de guerra
A pesar de la magnitud de esta represión -Companys mató a más gente en tres años que la Inquisición española en siglo y medio-, el Gobierno de Sánchez no ha publicado ninguna clase de reconocimiento hacia sus víctimas, que ni siquiera son mencionadas en el texto publicado por el Consejo de Ministros. Es como si todos esos crímenes no hubiesen existido para un Gobierno que presume de defender la “memoria histórica”. Que Companys haya sido fusilado -el mismo procedimiento que usó él para liquidar a multitud de personas- no le convierte en una buena persona. Con ese texto, el Gobierno ensalza a un personaje que en cualquier otro país habría sido considerado un criminal de guerra, y que incluso podría ser acusado de crímenes de genocidio conforme a la definición de los mismos que hace el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, señalando como tales los actos “perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal”. Es realmente repugnante que el Gobierno socialista haya llegado a esto para intentar recabar el apoyo de quienes no respetan ni a España ni a la Constitución. Este Gobierno no tiene ni la más mínima dignidad.
(Foto principal: Lluís Companys -ante el micrófono- dando un discurso el 11 de septiembre de 1937)

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