lunes, 30 de julio de 2018

El Ibex responde a Sánchez con cifras: gana un 6% menos y tributa un 12% más

Jorge Zuluaga muestra la tributación de las mayores empresas cotizadas españolas (Ibex 35), y que echa por tierra, la enorme manipulación con elevado interés político e ideológico al respecto de los impuestos de las grandes empresas. 

El interés político es obvio (y mayor es cuanto más cargado de ideología está). 

Este discurso proviene de la intención del político de gastar más y más, y en consecuencia de subir los impuestos sin fin. La idea para hacer esta estrategia admisible es primero crear un enemigo al que dirigir todas las miradas y odios, en este caso, las "grandes empresas". 

Así, se pretende transmitir que éstas no pagan (o casi) impuestos (lo que es falso, y solo es necesario recurrir a sus cuentas de resultados y a los datos de la propia Hacienda). Se engaña al electorado de que al no pagar impuestos, tu no tienes tus necesidades cubiertas, y que para ello hay que subir los impuestos a dichas empresas y que será suficiente (y todos a aplaudir). Resulta que el cuento no se cumple, y lo que es subir impuestos a tales empresas es subir impuestos a todo el mundo (los ejemplos sobran), el déficit nunca es solventando, el gasto siempre sigue subiendo, y cuanto más se exprime al ciudadano, más promesas de gasto hay, exprimiendo cada vez más a la sociedad civil, creando grandes barreras a la creación de empleo y la inversión, y en consecuencia a la generación de riqueza y el aumento de los salarios, aumentando así la dependencia del Estado (de los políticos), que se autojustifican así aún más, aumentan su poder sobre los ciudadanos, y privan a la ciudadanía de la capacidad de ser libres y autosuficientes sin la dádiva (soga al cuello) del Estado. 

Y eso es en mayor grado cuanta más carga ideológica hay (el mito y el adoctrinamiento de mentes es imprescindible, creando enemigos y responsables de tu situación, de la que ellos, verdaderos responsables, aparecen como salvadores ante injusticias múltiples que crean bajo un relato interesado y bien creado, apelando crecientemente al sentimentalismo e instrumentalizando las necesidades humanas mediante el electoralismo, la demagogia y el populismo. 


Artículo de Voz Pópuli: 


El presidente del Gobierno, Pedro SánchezEl presidente del Gobierno, Pedro Sánchez EFE

El idilio de Pedro Sánchez con las grandes empresas ha durado poco. Menos de dos meses han tardado las compañías del Ibex en criticar ante los micrófonos las políticas del nuevo Gobierno. La reforma fiscal que prepara el Ejecutivo no deja indiferente a ningún empresario, en especial a los de la banca.
Dio el primer paso Banco Santander. Tras las buenas palabras de su presidenta, Ana Botín, desde el cambio de Gobierno y hacia la ministra de Economía, Nadia Calviño, su número dos criticó abiertamente el posible impuesto a la banca. Amenazó incluso con cambios "de la estructura legal" del grupo si se le penaliza fiscalmente. O, lo que es lo mismo, mover la sede fiscal.
Banqueros y empresarios creen que Sánchez está siendo imprudente e injusto en sus primeras medidas económicas, amenazando con dejarles en desventaja internacionalmente y pudiendo penalizar la recuperación laboral. Y defienden que descontrolar el déficit es una irresponsabilidad y que el problema de las pensiones no se arregla con nuevos impuestos, sino potenciando el ahorro.

Los números

Para defender este frente contra la reforma fiscal, el Ibex 35 cuenta con el mejor aliado posible: sus resultados.
Las empresas que han presentado ya resultados del principal índice español –todas las grandes salvo Inditex- aumentaron su factura fiscal un 12,7% durante los seis primeros meses del año, hasta 7.588 millones de euros. Este importe supone un 32% del beneficio antes de impuestos (23.700 millones), que cayó un 6% en la primera mitad del año.
Las ventas (o margen bruto) se situaron en 182.000 millones, en línea con las cifras de hace un año, y el beneficio consolidado en 14.190 millones, un 16% menos.

Estas cifras tienen mucha letra pequeña. Por un lado vienen marcadas por las pérdidas históricas de Naturgy (antigua Gas Natural) tras revisar sus activos. Y, por otro lado, los números de impuestos son a nivel internacional y no reflejan directamente la tributación por el beneficio de este año, por la complejidad del pago del Impuesto de Sociedades y las deducciones que se pueden aplicar.
Aun así, ponen en evidencia que las grandes empresas pagan en impuestos más del 15% que Sánchez planea imponer como tipo mínimo. Este viernes, por ejemplo, CaixaBank, una de las entidades que más mejoró el beneficio, informó de que su tipo de Sociedades es del 23%.

Tipo mínimo

El problema y origen del encontronazo es que el 15% del PSOE puede penalizar los créditos fiscales del Ibex, que a finales de 2017 ascendían a 100.000 millones. Algo que ha hecho saltar las alarmas en los despachos de las grandes empresas. Un castigo a estas deducciones por pérdidas del pasado podría incluso desestabilizar a algunos bancos que computan estos activos fiscales como capital.
Las críticas han ido más allá de Santander, llegando incluso a Bankia, un banco participado mayoritariamente por el Estado.
Habrá que ver cómo resuelven Sánchez, Calviño y Montero este primer órdago del Ibex. No lo tienen fácil, más tras el veto al techo del gasto que deja tocados y casi hundidos los Presupuestos de 2019.  Aunque las grandes empresas saben que no hay nada peor que un león herido.

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