viernes, 18 de noviembre de 2016

Cambiaban el nombre de violadores para ocultar que eran musulmanes

Arturo García muestra otro ejemplo (incluyendo alguno más) de la tiranía de lo políticamente correcto, en el que todo vale, empezando por la mentira y la manipulación para no decir lo que ocurre en la realidad, puesto que no está bien visto, y si lo hacen, dichos dictadores atacan precisamente a la victima o al mensajero imponiendo la censura (o autocensura) y la mentira a todo lo que es distinto a la ingeniería social y visión de la realidad que intentan crear (y por lo que la incomprenden tanto, no sabiendo solucionar los problemas). 
Una incomprensión y falta de soluciones reales (más allá de la retórica buenista y falseada de la realidad) que llevan precisamente al descontento creciente de la población y a su búsqueda de alternativas populistas. 
Es el monstruo resultado del fracaso de la socialdemocracia.

Artículo de La Gaceta:
El proceso de cambio que vive Occidente tiene una importante parada en Francia la próxima primavera, pero las élites globales ya luchan porque las encuestas no se cumplan y Marine Le Pen no arrase en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. La campaña mediática contra el Frente Nacional se volvió incesante tras el comienzo de la crisis de refugiados, cuando las decisiones de la canciller alemana, Angela Merkel, terminaron con cientos de incidentes en las principales ciudades, la infiltración de terroristas con total impunidad y un problema para muchos municipios que aún está lejos de poder resolverse.
Para evitar el ascenso de la derecha alternativa, la socialdemocracia está dispuesta a casi cualquier cosaJean Quatremer, periodista de Libération, ha admitido que los principales medios franceses manipulan la realidad y alteran deliberadamente los nombres árabes en muchos caso de violación. Es decir, a la redacción llega una información acerca de una agresión sexual a manos de un musulmán, pero a los lectores sólo les trasciende que se trata de un violador francés. Todo ello con el único objetivo de “no despertar el populismo”, haciendo uso al término que utiliza los socialdemócratas para despreciar al Frente Nacional.
Quatremer ha recordado como las violaciones en grupo en los suburbios de París han sido manipuladas y ha resaltado las dificultades existentes para encontrar nombres de franceses que “aún no habían sido identificados”. “Valía todo: desde Alaia a Frederick, pasando por Marceo o Maurice. Todo menos Mohamed o Hamed”, ha subrayado.

Al ser preguntado por los motivos, Quatremer ha sido tajante: “Existía miedo a que nos llamaran racistas”. De hecho, el periodista ha asegurado que el gran objetivo era “evitar despertar el populismo entre los ciudadanos”. A pesar de la manipulación mediática en su contra, el Frente Nacional ha convencido con sus férreas políticas en materia migratoria o social a una mayoría de franceses que optarán por Le Pen el próximo mes de abril.
“Sólo los cristianos están en el punto de mira de los que ocupan las palancas del poder”, ha sentenciado.

Manipulación en Alemania

Pasaron varios días, en concreto cuatro, hasta que se informó acerca de los cientos ataques que tuvieron lugar en Colonia la noche de Año Nuevo. Las autoridades alemanas, para no contravenir su política del ‘welcome refugees’ decidieron tratar el tema con suma cautela y evitaron que se filtrara a la prensa cualquier información sobre la nacionalidad de los agresores. Sin embargo, finalmente los hechos salieron a la luz y la propia Policía germana fue la encargada de confirmar que entre los asaltantes había numerosos refugiados sirios. Los medios digitales, por su parte, tuvieron que censurar los comentarios de los usuarios en sus sitios web debido al alto voltaje de su contenido, síntoma del hartazgo que ya entonces inundaba las sociedades del norte de Europa.

Los 'niños' de Suecia

Un pediatra sueco desmontó las cifras que las autoridades ofrecen a diario acerca de la crisis de refugiados. Este hombre, encargado de tratar a alguno de los miles de recién llegados, aseguró haber visto a muchas personas catalogadas como niños que en realidad son mayores de edad e incluso algunos de ellos superan los cuarenta años.
“Son muchos los casos de supuestos niños que tienen barba y bigote”, reconoció Josef Mileread, cuyas palabras han creado conmoción en todo el país. Suecia acogió durante el último año a 31.000 solicitantes de asilo, unas cifras muy elevadas teniendo en cuenta su población. Sin embargo, sorprendía el numero de menores no acompañados en la Agencia de Inmigración sea tan elevado.
Milerad explicó que estas cifras están adulteradas y mostró para ello el caso de varios adultos que trataron de hacerse pasar por niños.Las condiciones para los menores no acompañados son mucho más beneficiosas, es más complicado que sean deportadas, por lo que muchos refugiados tratan de lograr este estatus.

El caso de La Sexta

La Sexta informó en su página web acerca de una violación en Austria. Los hechos tuvieron lugar en el mes de diciembre, cuando un refugiado iraquí agredió sexualmente a un niño de 10 años en una piscina de Viena. El joven alegó que se trataba de una “emergencia sexual” porque no había tenido relaciones desde hace mucho tiempo
El violador, identificado como Amir A, atacó al menor cuando se encontraba dando clases de natación en un centro deportivo. Amir comenzó a hablar con el pequeño y a continuación le forzó alegando que “no entendía sus reiteradas negativas”. 
En junio de este año, un tribunal le declaró culpable de ataque sexual grave y violación de un menor. La sentencia condenaba al refugiado a seis años de prisión y le obligaba a indemnizar a la familia con 4.730 euros. Tras meses de incertidumbre, un tribunal de apelación aceptó finalmente el recurso de la defensa y revocó la condena.

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