martes, 16 de octubre de 2018

El calentamiento global también nos dejará sin cerveza

Es un no parar. El catastrofismo vía análisis sesgado, con mínima profundidad analítica, que no considera variables fundamentales (solo de manera estática, lo que es una aberración y tira por tierra toda predicción, cuya fiabilidad no puede ser tomada en absoluto de manera seria), tales como el incremento de la productividad, vía tecnología y avances (conocimiento, ingeniería genética...) o la adopción de otras tierras para el cultivo (que serán de la misma manera más adecuadas que previamente para el cultivo...). 


Por ejemplo, como mostraba Antón Uriarte, y como se muestra en el siguiente gráfico, en los últimos 50 años la producción global de cereales se ha casi cuadriplicado (verde), sin que haya aumentado la extensión de las tierras de cultivo (azul).

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Pero lo importante no es la ciencia en sí, es el mensaje político, y la inserción de una idea reiteradamente machacada en la mente de la gente para conformar (vía el efecto "caja de resonancia") una idea que sea aceptada y dada por veraz y válida por todo el mundo, formando un falso consenso y un rechazo o autocensura a toda idea discordante o crítica, dando vía libre y justificando una actuación política con muchos intereses en juego. 
D.R.H. se hace eco en el siguiente artículo. 

Artículo de Libertad Digital: 
Adiós, cerveza, adiós. | Pixabay/CC/HoliHo
En un estudio publicado este lunes en Nature Plants, investigadores de la Universidad de California-Irvine (UCI), en Estados Unidos, y otras instituciones informan de que las sequías y las olas de calor concurrentes, exacerbadas por el calentamiento global antropogénico, conducirán a fuertes caídas en los rendimientos de la cebada, el ingrediente principal de la cerveza.
Para ello, además de los proyecciones de los modelos climáticos, han utilizado modelos económicos para intentar demostrar un gran potencial para el aumento de los precios en algunos países amantes de la cerveza, y si las personas disfrutan o no de una jarra de cerveza probablemente dependerá de su disposición a pagar. Modelos climáticos y económicos. Posiblemente las dos cosas más fiables de este universo.
"El mundo se enfrenta a muchos impactos del cambio climático que ponen en peligro la vida, por lo que el hecho de que las personas tengan que gastar un poco más para beber cerveza puede parecer trivial en comparación –dice el coautor Steven Davis, profesor asociado de Ciencias de la Tierra de la UCI–. Pero definitivamente hay un atractivo intercultural hacia la cerveza, y el hecho de no tener una pinta fresca al final de un día caluroso cada vez más común simplemente añade un agravio a la lesión".
Este experto explica que el equipo de investigación modeló escenarios basados en los niveles actuales y futuros de quema de combustibles fósiles y emisiones de dióxido de carbono. En el peor de los casos, se proyectó que las partes del mundo donde se cultiva cebada, incluidas las grandes planicies del norte, las praderas canadienses, Europa, Australia y la estepa asiática, experimentarán sequías y olas de calor concurrentes más frecuentes, lo que provocará una disminución en los rendimientos de los cultivos de 3 al 17 por ciento.
"Los niveles actuales de consumo de combustibles fósiles y de contaminación por CO2, como es habitual, darán lugar a este peor escenario, con más extremos climáticos que afectarán negativamente la cesta de la cerveza del mundo", advierte el coautor Nathan Mueller, profesor asistente de Ciencia de la Tierra de la UCI. "Nuestro estudio mostró que incluso un calentamiento moderado conducirá a un aumento de la sequía y eventos de calor excesivo en las áreas de cultivo de cebada", añade.
Lo que no parecen haber tenido en cuenta es que quizá, sólo quizá, de darse esos efectos la cebada podria cultivarse en otras áreas distintas.

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